jueves, 18 de septiembre de 2008

Remolino


Se desmontan
castillos de
arena,
se evaporan
torrentes de
seguridad,
se desintegran
átomos del
corazón,
estallan
burbujas de
infancia.

Los límites padre-hija
se desdibujan,
y se vuelven borrosos,
tan borrosos,
que me pierdo,
y no sé donde esconderme,
donde refugiarme,
donde escapar.

Escapar de este remolino que me lleva,
sin escrúpulo alguno,
al agujero negro,
lleno de miedos,
sueños rotos,
estrellas fugaces
y multitud de llantos
de almas solitarias.

Avanzar en el tiempo
no es otra cosa
que dejar atrás,
paso a paso,
sueños de no soledad,
para llegar a la soledad absoluta.

La muerte.
Mi muerte.

La muerte de todos.

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